Conociendo mi historia evolutiva.

 Especie en peligro de extinción.


Schistochila macrodonta.

Figura 1.
Ejemplar de hepática.
  














Nota. Tomada de Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad.

¿Porqué se encuentra en peligro de extinción?

Esta especie se encuentra en lugares con gran altitud como China y Bután, en 1916 esta especie se recolecto al noroeste de la provincia de Yunnan en China, desde ese entonces no ha vuelto a encontrarse esta especie de nuevo. Schistochila macrodonta se incluyo por primera vez en  la lista roja mundial de briófitos donde se caracterizó como una especie en peligro de extinción por su distribución geográfica y competencia del cual esta sujeta a los cambios en el hábitat o por entornos húmedos y que sean sombreados donde constituyen a cambios estremadamentes vulnerables (iNaturalist Costa Rica. s.f.).

Impactos de la extinción de Schistochila macrodonta en el ecosistema.

  • Las hepáticas contribuyen de manera importante a la retención de agua y a la regulación de la humedad del suelo, actuando como esponjas naturales en los ecosistemas húmedos; su desaparición podría disminuir la capacidad de regulación hídrica de los microhábitats y favorecer la desecación del mantillo, afectando a hongos, líquenes y microorganismos asociados (Glime, 2024).
Figura 2.
Planta hepática musgo.
 














Nota. Tomada de Fundación Secretos para Contar. (s. f.).

  • Entre ellas Schistochila macrodonta, participan activamente en la sucesión ecológica temprana, estabilizando el sustrato y facilitando la colonización de otras especies vegetales; entonces su pérdida puede alterar estos procesos y dificultar la regeneración natural de los bosques húmedos o neblinosos (Glime, 2024; Hallingbäck y Hodgetts, 2000).
  • Otro efecto importante es la pérdida de biodiversidad funcional, ya que cada hepática provee microhábitats y refugio a pequeños invertebrados y microorganismos, manteniendo la estructura y estabilidad ecológica del ecosistema; al desaparecer, se reducen los nichos ecológicos y la diversidad biológica en su conjunto (Glime, 2024).
  • Finalmente, su extinción implicaría una reducción del valor bioindicador y científico; ya que las hepáticas son muy sensibles a los cambios en la humedad y a la contaminación atmosférica, por lo que se utilizan como indicadores de calidad ambiental; entonces, perder una especie como Schistochila macrodonta significa limitar la capacidad de monitoreo y el conocimiento taxonómico disponible sobre este grupo de plantas no vasculares (Hallingbäck y Hodgetts, 2000).

Figura 3.
Plantas hepáticas y biodiversidad.











Nota. Tomada de Ambriz, E. (15 de junio de 2017).

Estrategias de conservación aplicadas a Schistochila macrodonta.

Estrategia A: Conservación in situ (protección y manejo del hábitat)
La protección del hábitat natural es la medida más importante para evitar la extinción de Schistochila macrodonta. En Costa Rica y otras regiones tropicales, la creación y manejo de áreas protegidas, micro - reservas y corredores biológicos permiten resguardar las condiciones ambientales que esta hepática necesita. Así entonces, la implementación de planes de manejo en zonas de alta humedad, la restauración de áreas degradadas y la regulación de actividades humanas son acciones prioritarias (MINAE y SINAC, 2018; BGCI, 2019). Asimismo, la educación y sensibilización ambiental son componentes muy importantes para garantizar la conservación a largo plazo; involucrar a comunidades locales y capacitar a guardaparques en la identificación de briófitas amenazadas fortalece la protección de la biodiversidad y fomenta el manejo sostenible del bosque (CDB, 2012); este tipo de acciones también se enmarca en los objetivos de la Estrategia Mundial para la Conservación de las Especies Vegetales (BGCI, 2019).
Estrategia B: Conservación ex situ (colecciones, bancos y reintroducción).
La conservación ex situ complementa la protección del hábitat natural mediante el cultivo de ejemplares vivos en jardines botánicos, y la creación de bancos de esporas o propágulos que salvaguarden el material genético de la especie; estas acciones funcionan como un respaldo ante la pérdida de poblaciones silvestres, y permiten realizar investigaciones sobre técnicas de propagación y reintroducción (BGCI, 2019; CDB, 2012). Además, el desarrollo de protocolos de cultivo y reintroducción en hábitats restaurados facilita la recuperación de poblaciones, asegurando la continuidad genética de la especie; estas medidas se refuerzan mediante la colaboración internacional con la UICN y el Grupo Especialista en Briófitas, que promueven la conservación coordinada de especies raras o amenazadas a nivel global (Hallingbäck y Hodgetts, 2000).

Figura 4.
Partes de una planta hepática.

















Nota. Tomada de González Rodríguez, S. (2017).







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